El animal vertical
© 1974: Manuel Corleto

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El animal vertical
Manuel Corleto

Estrenada en el TEATRO GADEM,
27 de septiembre de 1973
Actores:
   JULIO DÍAZ
   GUILLERMO TULIO GONZÁLEZ
   MARIABELEM
   ADOLFO HERNÁNDEZ
   ARTURO D'ARCY
   GERMÁN TALAVERA
   ABEL LAMB
   SALOMÓN PIMENTEL

RICARDO MENDIZÁBAL, escenografía
MANUEL MARÍA HERRERA, diseño de vestuario
ALFONSO MILIÁN, realizador vestuario
GUITULGOVA, musicalización
CARLOS CIFUENTES, grabaciones especiales
CARLOS MARROQUÍN, coreografía
WALDEMAR QUINTANILLA, diapositivas
EDGAR HIDALGO, operador luz, imagen y sonido
SERGIO LUNA, asistente de dirección
GRUPO DIEZ, PRODUCCIÓN
MANUEL CORLETO, DIRECCIÓN

Reestrenada en el TEATRO LA CÚPULA,
7 de junio de 1996
“Se abrió con la dedicatoria de la temporada a la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) por el cincuentenario de su fundación. A continuación, se invitó a las personalidades a subir al escenario para hacer remembranzas del montaje de hace 23 años. Ricardo Mendizábal comentó sobre la complejidad de la escenografía que diseñó y construyó entonces, destacando la idea de una gran matriz que se movía a merced de los latidos del corazón amplificados del feto. Salomón Gómez, que interpretaba a una de las colegialas que se encontraban entre el público, rió de buena gana al contar que en una de las funciones un señor de la fila de atrás le hacía ojitos y “la enamoraba”. Germán Talavera, quien interpretaba al Generalhuno, dijo que se las vio a palitos porque en esa época pintar a un militar, y de manera farsesca, no era muy recomendable. Y Adolfo Hernández hizo patente su agrado de haber compartido tablas con un elenco de calidad que estaba conformado por Julio Díaz (quien ganara el Premio Opus  a Mejor Actor por la interpretación de Mausi, precisamente), Guillermo Tulio González, Mariabelem, Arturo D'Arcy, Germán Talavera y Abel lamb. Un momento muy emotivo fue cuando se pidió un minuto de aplausos en memoria de los miembros del elenco de 1973 que han fallecido: Guillermo Tulio González, Arturo D'Arcy, Alfonso Milián y Abel Lamb. La casa invitó a un vino de honor y dio inicio la representación de la obra”.

    La Compañía de Teatro Guatemala presentó El animal vertical con el siguiente elenco:
    Francisco Muñoz, como el Mago y Generalhuno
    Elizabeth Morales, como Mamita y Elia
    Raúl Loarca, como Papito, Presidente, Vicepresidente
    Edgar Quiñónez, como Mausi
    Sergio Luna, como Damus
    Iván Lorenzana
        (autor de la música original), como un Músico
    Dirección colectiva.


Estudio anatómico en tres partes:
                CABEZA
                TRONCO
                EXTREMIDADES

NOTA IMPORTANTE PARA EL MONTAJE:
No emplear ningún elemento escenográfico, CÁMARA GRIS, servirá de pantalla sobre la que se proyectará slides -transparencias, diapositivas- de la escena a ambientar. El vestuario, utilería, maquillaje, etc., queda a discreción del realizador; sin embargo sugiero que éstos y las escenas a ambientar, sean lo más convencional posible.

PERSONAJES:
   MAMITA
   PAPITO
   MAUSI
   DAMUS
   MAMY
   ELIA
   PRESIDENTE
   VICEPRESIDENTE
   GENERAL HUNO

LA ACCIÓN EN LA REPÚBLICA DE RUNIA

PROLOGO:

MAGO
Atendiendo a las múltiples llamadas telefónicas, cartas y telegramas del público, presento a continuación el número de ilusionismo que me ha hecho famoso en el mundo entero -modestia aparte-. ¿Hay entre el público alguna dama que quiera asistirme..? Usted, por favor… O usted. Gracias. Es fácil. Concéntrese en un color. Cualquiera, no importa. ¿Ya está? Bien. Piense intensamente en el color. Intensamente. Con todos los sentidos. ¿A qué sabe? ¿Cuál es su textura? ¿Su olor? ¿Cómo suena? ¿De qué color es? ¿En qué color pensó cada uno de nosotros? (PAUSA) Para apreciar mi magia en lo que vale hay que alertar los sentidos, atender a todas y cada una de las señales. Así de simple. (PAUSA) Contaré hasta tres. Más bien, desde tres. ¿Preparados? Tres, dos, uno. (PAUSA) ¿Lo ven? ¿Lo palpan? Acaban de dar valor al silencio. Por un instante contuvieron la respiración y el pulso se aceleró… En ese segundo maravilloso creyeron en mi magia, en la ilusión. Hubo un momento de fe y esperanza. ¿Me equivoco? (CASI SIN TRANSICIÓN) Atendiendo a las múltiples llamadas, etcétera, etcétera, repetiré a ustedes el acto mágico que me consagró allende las fronteras y que se presenta por primera vez en la república de… Runia. (DESAPARECE, SIN MÁS, GRACIAS A ALGÚN TRUCO O JUEGO DE LUCES).

Cámara gris. Antes de iniciarse la acción, se proyectará los siguientes slides: No. 1, EL ANIMAL VERTICAL; No. 2, ESTUDIO ANATÓMICO EN TRES PARTES: CABEZA, TRONCO Y EXTREMIDADES; No. 3, REPARTO; No. 4, CRÉDITO DEL DIRECTOR; No. 5, UNA HISTORIA DEL CAFÉ, TAL COMO ME LA CONTARON; No. 6, CABEZA.





CABEZA:

        SLIDE: FOTOGRAFÍA DE LA BODA DE PAPITO Y MAMITA.

En escena un traste de madera. Este simulará una cama, un sillón, una banca de parque, un escritorio, etc., según la ambientación del slide. Se ilumina la escena, MAMITA y PAPITO en primer plano, hincados, frente a frente, en actitud de orar. Los diálogos deberán estar ligados para dar idea de una letanía fúnebre. El tono de las voces sugerirá el acto de hacer el amor. Al fondo, sobre la cama, MAUSI, inmóvil. Como muerto.

MAMITA
(GOLPEÁNDOSE EL PECHO TRES VECES) ¡Amor, amor, amor..!

PAPITO
Enciende la luz para que pueda verte.

MAMITA
Cuando naciste, eras del tamaño de una rata blanca. Colorado y velludo…

PAPITO
Estréchame fuerte, para no sentir frío…

MAMITA
No lo que se dice bello, pero deseaba un varón. Llegaste tembloroso…

PAPITO
Ven, Mamita…

MAMITA
Veía en la geografía de tu cuerpo los caudalosos ríos de tus venas. Casi de sangre azul, como en los cuentos…

PAPITO
Ven…

MAMITA
Una rata de sangre azul y muchos pelos. ¡Todo un macho!

PAPITO
(GOLPEÁNDOSE EL PECHO) ¡Amor, amor, amor..!

MAMITA
Ojos de avellana. Cráneo achatado a cada lado del Ecuador…

PAPITO
Enciende la luz…

MAMITA
Rabadilla oscura, brazos largos; selva negra de tu cabello lacio…

PAPITO
Estréchame fuerte…

MAMITA
Cintura ágil. Sexo color de tierra fértil. Piernas cortas, poderosas raíces de ceiba en cada paso… ¡Todo un macho!

PAPITO
Ven, Mamita…

MAMITA
(GOLPEÁNDOSE EL PECHO) ¡Amor, amor, amor..!

PAPITO
Ven…

MAMITA
Traías en tu piel un continente de clorofila y sal. Llegaste vertical y en brama. Sabías a sol a barro a montaña… ¡Mitad hombre, mitad animal!

PAPITO
(GOLPEÁNDOSE EL PECHO) ¡Amor, amor, amor..!

MAMITA
Enciende la luz…

PAPITO
Para que pueda verte…

MAMITA
Estréchame fuerte…

PAPITO
Para no sentir frío…

MAMITA
Ven…

PAPITO
Ven…

MAMITA
Vamos. Juntos…

LOS DOS JUNTOS
¡Amor, amor, amor..!

        La luz se torna roja de pronto. MAUSI se sienta.

MAMITA
(EN UN SUSURRO) Descanse…

PAPITO
(EN UN SUSURRO) En paz.

MAUSI
Creo que estoy muerto.

MAMITA y PAPITO se persignan y salen. La luz vuelve a su color original. MAUSI se despereza.

SLIDE; PARQUE PÚLICO. DÍA.

DAMUS entra en escena. MAUSI se pone de pie y avanza hacia él. Se dan la mano.

DAMUS
Soy Damus.

MAUSI
Soy Mausi.

DAMUS
¿Podemos hablar?

MAUSI
Sí, señor. Hemos puesto un cordón policiaco. No pasará nadie.

DAMUS
Es verdad. Me alegro, a medias. Un parque vacío es como un cementerio sin tumbas, un árbol sin fruto… ¿No echa de menos un ramillete de niños trotando y aullando a nuestro alrededor?

MAUSI
Sí, señor Damus. ¿Quiere que lo abramos al público?

DAMUS
No. La verdad es que sentí nostalgia de pronto. De chico jugué en parques como este, ¿comprende?

MAUSI
Comprendo.

DAMUS
Quise que nuestro primer encuentro fuera en un lugar así, al aire libre… Informal, digamos. Pero, sentémonos. Bajo los cálidos rayos del sol, una banca con sombra es como un oasis en el desierto.

        Se sientan. DAMUS se quita el sombrero, dándose aire con él.

DAMUS
Como le contaba, amigo Mausi, frecuenté los parques en mi niñez. En ellos pasé la mitad de mis años… ¿Me permite que hable en primera persona antes de conocer sobre usted?

MAUSI
Por favor, señor.

DAMUS
Gracias. Cuando cumplí veinte años, era un vago y un sin oficio… Todavía; con una diferencia, claro. Ahora soy inmensamente rico y poderoso. Tengo más millones de los que siquiera pueda imaginar. Pero eso no es todo… Mamy era única. Crecí a su lado sin conocer a Papy. Los negocios, decía ella, lo mantenían lejos. Veinte largos años y, de pronto, ¡zaz!, el viejo desconocido muere en un país cualquiera podrido en dinero. Me declaró su heredero universal, transformándome en el ser más poderoso sobre la tierra…

        SLIDE: INTERIOR. HABITACIÓN DAMUS. DÍA.

En esta escena MAUSI permanecerá inmóvil, como espectador. DAMUS va hacia un lateral y principia a afeitarse con navaja, frente al espejo. MAMY entra. Trae una taza de café.

MAMU
¿Todavía no estás listo, Damus?

DAMUS
En un minuto, mamy.

MAMY
¿Quieres café?

DAMUS
Ponlo sobre la mesa. Todavía no soy la diosa Kali.

        MAMY pone la taza sobre el traste, a la par de MAUSI.

DAMUS
Perdona… Anoche tuve un sueño, casi una pesadilla.

MAMY
Porque comes como un león y te la pasas rascando. ¿No te hace falta un poco de ejercicio?

DAMUS
Pienso. Me importa ejercitar la mente. El cuerpo es el caparazón. Deberíamos ser como las tortugas, ¿no crees? Meterse uno entre sí mismo y no moverse. Sólo meditar.

MAMY
Pareces una tortuga, sin esforzarte nada. A veces dudo si eres un hombre o un animal. Papy…

DAMUS
¿Otra vez? Me has llenado la cabeza de fábulas. Ya tengo suficiente edad para saberlo todo. ¿Qué es lo que no puedes decirme acerca de Papy?

MAMY
Nada. Te lo he contado todo. ¿Qué más quieres?

DAMUS
La verdad. ¿Ves esta navaja? Hazte la idea, por un minuto, que jamás la has visto. Otras sí, muchas, de todo tipo; pero no ésta. ¿Podrías describirla?

MAMY
Por supuesto, pero…

DAMUS
Descríbela.

MAMY
No estoy para juegos.

DAMUS
¿No puedes?

MAMY
Es una navaja de barbero. Sirve para afeitar. Cada mañana, Damus la toma entre sus perezosos dedos y la desliza con gran esfuerzo sobre su barbilla… La hoja afilada corta a ras, suavemente, con la presión justa, cada pelo… ¿Quieres que continúe? Me parece una porquería la mezcolanza de pelo y jabón.

DAMUS
No. Se ve que no la conoces… ¿Quieres que te describa a Papy, tal como yo lo veo?

MAMY
Se hace tarde. Bébete el café.

DAMUS
¿Qué pasa? ¿De qué tienes miedo? Voy a hacerte una descripción simple, sin complicaciones… Algo así como la tuya, con la navaja.

MAMY
No estoy para juegos.

DAMUS
¿Quién era Papy?

MAMY
¡Un hombre, caramba! ¿Cuántas veces te lo he de repetir?

DAMUS
Un hommo sapiens. Nacido de matriz. Cada mañana, Mamy lo tomaba entre sus brazos y lo deslizaba por su vientre… Con  la presión justa, suavemente… Un día nací. ¿Quieres que continúe? Me parece una porquería la mezcolanza que has hecho… Era un extranjero, ¿verdad?

MAMY
¡Damus!

DAMUS
Sí, ya sé. Es evidente que no lo conozco. Déjame acabar con la navaja. Ya tendré tiempo de explicarte sobre ella, cuando hayas terminado de contarme acerca del hombre.

MAMY sale rápidamente. Después de una corta pausa, aparece por lateral un brazo con una carta en la mano. DAMUS va y la toma. La mano exige propina. DAMUS le da una moneda y ésta desaparece. Abre la carta.

        SLIDE: PARQUE PÚBLICO. DÍA.

DAMUS
Conservo la carta. ¿Ve usted? Puede leerla, supongo que le interesará saber…

MAUSI
Por supuesto. Gracias. (TOMA LA CARTA Y LEE. DESPUES DE UN MOME NTO LA DEVUELVE DEMUDADO) ¡Increíble!

DAMUS
Sí. Al principio me pareció que se trataba de una mala broma. Traté de dar alcance al cartero, pero había desaparecido escaleras abajo… Mamy, al finalizar de leerla, suspiró profundamente y se quedó quietecita, como un pájaro. El médico dijo que fue un infarto al miocardio; yo sé que murió de impotencia.

MAUSI
Lo siento.

DAMUS
Yo también, Mausi. Era todo lo que tenía en la vida. Pero algún día iba a ser. No somos eternos, ¿verdad? (TRANS.) ¿Quiere un trago?

MAUSI
No, gracias. Nunca bebo antes del almuerzo.

DAMUS
No sabe lo que se pierde. (TOMA LA TAZA QUE MAMY DEJARA) ¡Salud!

MAUSI
¡Salud!

DAMUS
(BEBE) Un buen trago, lo mantiene a flote… Hay que tratar de no hundirse, es todo. (PAUSA) ¿Es usted drogadicto?

MAUSI
Por favor, señor. Soy un candidato…

DAMUS
También está ante un extraño. No se preocupe, carezco de prejuicios. Podría ser morfinómano, homosexual, sádico o lamma del Tibet; para el caso es lo  mismo. Busco lo que puede esconderse detrás de esa apariencia de agua de lavanda, manicure y trajes de trescientos dólares… Comprenda que debo estar seguro respecto a usted. Lo hice investigar, es cierto; pero nadie mejor que usted mismo pude decirme la  verdad. Va a ser el director y capataz de mi parcela.

MAUSI
Lo sé. Discúlpeme. Me ha sorprendido tanto saber que es usted el dueño de todo…

DAMUS
Bueno, es un negocio como cualquier otro, ¿no le parece?

MAUSI
Visto desde ese punto, sí.

DAMUS
Dondequiera que lo mire. (TRANS.) Pero no hablemos más de eso, por ahora. ¿Le parece que vayamos a un lugar más cómodo y lejos de miradas indiscretas?

MAUSI
Magnífica idea.

        Se ponen de pie, iniciando el mutis. Antes de salir…

        SLIDE: INTERIOR. SALÓN PRIVADO. DÍA.

        Giran sobre sus talones.

DAMUS
¿Que le parece?

MAUSI
Perfecto.

DAMUS
Aquí podemos hablar, espero. ¿Ha visto en las películas de espías? Hay micrófonos hasta en las aceitunas.

MAUSI
Aquí no. La policía secreta ha examinado esto milímetro…

DAMUS
¡A milímetro! Sentémonos. (LO HACEN) ¿No le parece extraordinario que cada cosa tiene su medida? No hay nada que escape a esa ley natural. Tiempo y espacio. Todo.

MAUSI
Lo tangible e intangible.

DAMUS
¡Usted me entiende! Empieza a gustarme. El viaje, digo. Imaginé que sería como las veces anteriores. ¡No tiene idea! Sus antecesores, siete en total, no me han convencido del todo. Era un tormento el saber que tenía que venir. Es una responsabilidad que no puedo relegar en nadie, usted comprende. A los ojos del amo… (PAUSA) Como sospechará viajo de incógnito.

MAUSI
Una medida de seguridad comprensible.

DAMUS
Se equivoca usted. No temo por mí. Al fin y al cabo, no puede comprarse la inmortalidad; la del cuerpo, quiero decir. Tengo miedo de no poder concluir mi obra. Las grandes empresas se realizan en la sombra. Una frase mal interpretada, un periodista estúpido o intencionado, pueden echar todo por la borda.

MAUSI
Sin embargo, se conoce mucho sobre usted.


DAMUS
En apariencia. Tengo dobles, ¿sabe? Es una buena historia y lo autorizo a emplearla si alguna vez se dedica a escribir para la televisión. Pero es la verdad. Mis otros yo, se dejan ver donde y cuando me conviene. Mientras tanto, viajo con nombre cambiado y magistral disfraz. Un arqueólogo con gota, un boquiabierto turista americano, un místico hindú. No trato de pasar desapercibido, es parte del juego. Desvío la atención y me divierto mientras trabajo.

MAUSI
Jamás lo hubiera pensado. Se dice…

DAMUS
Cincuenta por ciento mentira -y aquí es donde entra en juego nuevamente una cantidad-. Los periodistas quieren vivir y, con ellos, el morbo de los lectores. A veces alimento a ese monstruo con datos falsos. ¿Qué otra cosa puedo hacer por ellos?

MAUSI
Es lo justo. Sin embargo, hay un peligro. Si a una computadora se le alimenta con datos falsos, ésta escupe resultados igualmente falsos.

DAMUS
Pero a voluntad. Vea usted, conozco máquinas y hombres. De los más simples a los complicados; ¿y sabe? Necesitan ser manejados. De lo contrario, se convierten en cacharro inservible…

MAUSI
Comprendo. Usted es el operador de esas máquinas.

DAMUS
Exacto. ¿Quiere ser un cacharro?

MAUSI
Permita que le sea franco, señor Damus. Sabía, ciertamente, que el pez grande se come al chico. Es una ley natural. Pero nunca imaginé que un sólo hombre, usted, fuera el propietario de la República de Runia. ¡Es increíble!

DAMUS
¿Por qué? Antes de serlo yo, lo fue Papy. Antes que Papy, el abuelo; antes del abuelo, un Rey.

MAUSI
Parece una lección de historia. ¿Debo creerle? Sólo tengo su palabra y esa carta.

DAMUS
¿Qué es lo que le parece extraño? Poseo millones de sobra para comprar lo que quiera.

MAUSI
Un país no se compra como si se tratara de una parcela.

DAMUS
Tiene razón. Yo diría, como se compra una fábrica. Terreno incluido, por supuesto.

MAUSI
Soy abogado, señor Damus. Le aseguro que es imposible hacer ese tipo de transacción. Las leyes…

DAMUS
Las dictan los legisladores, ¿no es verdad? Empleados míos. Además, ¿cree que haya alguien tan estúpido como para proponer y aprobar una ley semejante? Seamos realistas, amigo Mausi; usted es mi candidato, el próximo presidente de la república de Runia. Le aseguro que no fue fácil elegir, tenía un fuerte oponente. Los otros, no pasaron la primera eliminatoria. Pero usted, ha superado la última. Lo felicito.

        DAMUS, satisfecho, le tiende la mano. MAUSI, derrotado, se la estrecha.

        SLIDE: CALLE DESIERTA. NOCHE.

Un reflector cenital en proscenio, simulando la luz de un farol. DAMUS no se mueve. MAUSI, con un paraguas colgando del brazo. Ambos en la penumbra.

MAUSI
Si no tuviera corazón ni piernas ni brazos, ¿cómo podría cruzar de dos zancadas la habitación, dejando con cuidado la ropa, anudada la corbata, limpios los zapatos, el desayuno del perro, la nota al lechero, las cortinas corridas y el pasador en la puerta, antes de apagar la luz y sumirme en las tinieblas con la almohada entre las piernas para no sentir frío..? Si  no tuviera párpados y el sol me pegara de frente, ¿cuánto podría resistir sin quedarme ciego? ¡Y la memoria, Dios mío! No puedo recordar la historia del café… “Un día, unos hombres altos y rubios que venían en caballos de acero...” ¡Estoy seguro que empezaba así! ¿Era África o Viet Nam? ¡Qué importa! Llovía mucho entonces, nunca he visto otro temporal como ese. Los tragantes eran insuficientes y se formaban largas avenidas en las calles. No hubiera tenido necesidad de cruzar a nado… (ABRE EL PARAGUAS, PONIÉNDOLO AL REVÉS) Habría bastado con sentarse, dejándose llevar por la corriente calle abajo. Río abajo. ¿Por qué siempre aparece un cadáver destrozado río abajo? Las huellas digitales borradas a mordiscos de pez, sin ropa… ¿Y esos golpes y señales de ataduras..? (CIERRA EL PARAGUAS) El paraguas te protege de la lluvia, el sol y… (DA UNA ESTOCADA A FONDO) …penetra en las partes blandas del cuerpo con facilidad. Mi padre levaba siempre uno colgando del brazo. Era ya la extensión de sus miembros. En el ataúd quedó horizontal, como parte del hombre.

        SLIDE: INTERIOR. SALÓN PRIVADO. DIA.

        DAMUS se pone de pie.

DAMUS
Aunque todavía no podrá tomar pública posesión del cargo, por razones obvias; tiene usted entera libertad de acción amigo Mausi. Volveré en treinta días. Mucha suerte.

MAUSI
Gracias, señor Damus. Haré lo que pueda.

DAMUS
No lo dudo.

        DAMUS sale. MAUSI lo acompaña hasta la puerta.

        SLIDE: MAPA DE LA REPUBLICA DE RUNIA.

        MAUSI se acerca al mapa y señala, usando el paraguas.

MAUSI
Runia. Estado republicano. Capital, Runia. Trece millones de habitantes. 89,382 kilómetros cuadrados de extensión. Limitado al Norte por la República Libre. Virtualmente, excepto por la garganta del Norte, rodeado por el océano. Su forma de pera, le ha valido ser comúnmente llamado: La Península Verde. Principales productos de exportación: Petróleo, banano, hule, café y minerales. Sistema de gobierno: democrático. Elecciones populares. Un presidente…

        SLIDE: INTERIOR. SALA MAUSI. NOCHE.

        MAUSI deja el paraguas. ELIA entra, trae una taza de café.

ELIA
¿Cómo te fue?

MAUSI
Bien.

ELIA
¿Quieres café?

MAUSI
Ponlo sobre la mesa, por favor.

        ELIA lo deja sobre el traste. Se acerca a él.

ELIA
¿Seguro que todo bien?

MAUSI
¿Crees que soy un hombre de suerte?

ELIA
¿Todavía lo dudas?

MAUSI
¿Dónde están los muchachos?

ELIA
Ana, quien de paso -y por si no te has dado cuenta- es ya una señorita, me dijo: “Mamá, dile a papá que lo quiero”.

MAUSI
¿Y..?

ELIA
No tuve más remedio que darle las llaves del automóvil.

MAUSI
¿A dónde fue esta vez?

ELIA
No me dijo.

MAUSI
Entiendo. ¿Y Lucio?

ELIA
Arriba, estudiando. Ha dispuesto seguir tus pasos. Va por el tomo cuarto de Derecho Comparado.

MAUSI
Lo cual te parece maravilloso, ¿no es verdad?

ELIA
No te entiendo, Mausi… Son jóvenes, pueden divertirse como quieran.

MAUSI
Ana debería casarse. Según estudios sicológicos, la velocidad -y no niegues que le gusta correr a más de cien kilómetros por hora-, además del riesgo que implica, demuestra insatisfacción sexual. Lucio, por otro lado, en vez de hacer lo que otros muchachos de su edad: box, carreras, motos, visitas a muchachas, etcétera; se encierra en su cuarto a masturbarse y a leer el tomo cuarto de Derecho Comparado. Pero, ¿qué familia de tarados me tocó tener?

ELIA
Una familia moderna. Son fuertes y sanos. ¿Es que crees estar en plena Edad Media?

MAUSI
Has puesto el dedo en la llaga. Elia. Pon mucha atención y dime si me equivoco. En primer lugar, soy un Maestro de Geografía a Historia Físicas y Políticas en la Universidad de Runia; o lo que es lo mismo, una máquina que escupe datos, fechas, cifras, nombres… ¿Y sabes una cosa? ¡Un mentiroso! He cometido lo que en términos legales podría denominarse como “perjurio involuntario” o algo  parecido. Desde que nací, me han alimentado con datos falsos, los que a su vez, transmito a los futuros legalistas de la república. En segundo lugar, soy el candidato de la oposición, el profesional universitario que pretende ocupar la Primera Magistratura de la Nación por elecciones populares. ¿Y sabes otra cosa? Desde esta mañana soy el nuevo presidente de Runia… (PAUSA CORTA) En cuanto a eso de que no estamos en plena Edad Media te diré que, en parte, tienes razón. Es cuestión de palabras: Edad Media, más el átomo domesticado, más el viaje a la Luna; igual: Siglo veinte.

        SLIDE: INTERMEDIO.





        SLIDE: TRONCO.

TRONCO:

        SLIDE: INTERIOR. SALA MAUSI. NOCHE.

      MAUSI y ELIA, en la misma posición de la parte anterior.

MAUSI
En cuanto a eso de que no estamos en plena Edad Media te diré que, en parte, tienes razón. Es cuestión de palabras: Edad Media, más la primera y segunda guerras mundiales, más el átomo domesticado, más el macartismo, más la guerra de Viet Nam, más la silla eléctrica y la cámara de gas, más el viaje a la Luna, más la guerrilla, más la talidomida y el LSD, y más lo que tú quieras: Igual siglo XX. (TRANS.) Desde esta mañana soy el nuevo presidente de la República de Runia. Y tú, Elia, la Primera Dama. Así de fácil. ¿Qué te parece?

ELIA
Maravilloso, Mausi. Son cinco años… ¿Te imaginas..?

MAUSI
Sí, Elia. ¿Lo imaginas tú?

        SLIDE: CALLE SOLITARIA. NOCHE.

Una reflector cenital que simula la luz del farol. Debajo de éste, Mausi. En la penumbra, inmóvil, ELIA.

MAUSI
¡La historia del café..! ¿Por qué no puedo recordarla? “Un día, unos hombres rompieron con la culata de sus metralletas la puerta… ¡Estoy seguro de que era algo así! (PAUSA) Mi padre fue sacado violentamente. No pudo darnos ni un beso de despedida. Empezaba una larga noche de cuchillas afiladas y fierros incandescentes, de manos que trituran otras manos, de un alarido que se muere en burbujas que salen a la superficie para explotar como pompas de jabón, de un gemido que se ahoga tras las paredes de hule o plástico o tela impregnada de insecticida para que hombres que no pueden conservarse verticales porque el gigantesco gordo les salta sobre las costillas, siendo objeto de infantiles juegos, pendiendo de pulgares o del sexo y derramando gota a gota, vísceras y polvo…

ELIA
Es horrible, Mausi… Lo siento.

MAUSI
Mamá no pudo resistir el golpe. Se contrajo violentamente al saberlo y exhaló, quedándose quietecita, como un pájaro herido. El médico dijo que fue un infarto al miocardio. Yo sé que murió de impotencia.

ELIA
Lo lamento, Mausi.

MAUSI
También yo, Elia. Eran todo lo que tenía. Pero algún día iba a suceder, ¿no crees?

ELIA
Pero no así… Tu padre era un roble.

MAUSI
Como a un roble lo quebraron.

ELIA
Debes sobreponerte. Estoy contigo. Nos casaremos, terminarás tu carrera…

MAUSI
A mi padre le gustaba la música, ¿sabes?

        SLIDE: FACHADA IGLESIA. DÍA.

MAUSI
Era un experto en arrancar lamentos al pito de agua. Pasaba horas y horas, incansable, volviendo a empezar. Su posición, sentado en el suelo, me hace recordar la figura de Buda, esa que usan como envase para agua de colonia con olor a limón…

      SLIDE: ACERCAMIENTO PUERTA IGLESIA. DÍA.

MAUSI
Yo, mitad niño, mitad animal, me deslizaba sobre mis cuatro extremidades babeante, comiendo polilla que arrancaba de los agujereados marcos de las puertas; jugando con el maravilloso producto hecho por mí, si la ayuda de nadie, y a lo que llamaban “caca nene”…

      SLIDE: INTERIOR IGLESIA. DÍA.

MAUSI
Papito quiso enseñarme a tocar el pito de agua. Con sus dedos largos y huesudos, modeló en barro la figura de un hombre en cuatro patas. Se soplaba por el ano, saliendo por su boca una nota aguda y cristalina…

        SLIDE: DETALLE INTERIOR IGLESIA. DÍA.

MAUSI
Los gritos de Mamita, con el sonido agudo de la única nota atravesado entre las orejas, eran familiares para mí. No conocía entonces otros, al menos no lo recuerdo. En cuanto a las formas, era más complejo. Existía un maravilloso equilibrio entre las cosas y las personas. Una mesa, la silla, el agujereado marco de la puerta… ¡y el espejo..!

        SLIDE: INTERIOR. ALTAR IGLESIA. DÍA.

El traste de madera hará de reclinatorio donde los dos se hincarán, de espaldas al público.

MAUSI
Recuerdo la última vez que vi todo a través del sonido. No pude contener un grito de terror cuando un animal de cuatro patas se plantó frente a mí. Papito corrió y, al darse cuenta de lo que ocurría, se puso a reír. Rápidamente, al querer tomarme entre sus brazos, retrocedió como alcanzado por una descarga…

        Los dos se ponen de pie, girando, de frente al público.

MAUSI
Reflejado en el espejo donde yo, animal que se arrastra, me encontraba; vio su pito hecho añicos en el suelo. Me miró con fijeza, sin parpadear. Sin rabia ni pena. Algo se había roto también dentro de nosotros. Desde ese día, dejó la música para morir…

        SLIDE: INTERIOR. SALA DE MAUSI. NOCHE.

ELIA
¿No estás feliz? Has logrado un triunfo sin precedentes. El primer candidato de la oposición que arrasa en elecciones populares... ¿No es maravilloso? Nuestros amigos n han dejado de llamar.

MAUSI
Sí, Elia. Estoy seguro de que pasaré a la historia por eso. ¿Dónde están los muchachos?

ELIA
Ana me pidió las llaves del auto. “Dile a papá que lo quiero”, fue su mensaje.

MAUSI
¿Y Lucio?

ELIA
Arriba, en su cuarto… Ya no lee Derecho Comparado, te lo aseguro. Compró una montaña de revistas deportivas: Poder Muscular, Tensión Dinámica, Levantamiento de Pesas, Cultura Física…

MAUSI
Comprendo, Elia. Comprendo. Hace deporte con los ojos. Dile que las revistas de chicas lindas no dañan la vista.

ELIA
No te entiendo, Mausi. Son jóvenes, pueden divertirse como quieran.

MAUSI
¡Claro! Tienen cinco años para hacerlo, ¿no?

        Suena el timbre del teléfono.

ELIA
¿Quién será ahora?

        ELIA sale. MAUSI se sienta, vencido.

        SLIDE: PARQUE PÚBLICO. DÍA.

        Entra DAMUS. Se sienta a la par de MAUSI.

DAMUS
He sido puntual, amigo Mausi. Treinta días exactos. Dios necesitó menos de la tercera parte para la creación.

MAUSI
Así dicen. Al séptimo, descansó.

DAMUS
No porque estuviera cansado. Realizó todo el trabajo en seis días. Al último, no teniendo ya que hacer, se puso a contemplar su obra. Dijo: “Está hecho”. Y preguntó al hombre; ¿Cómo te sientes?

MAUSI
A lo que, seguramente, respondió con un gruñido.

DAMUS
No habría sido cortés.

MAUSI
Imagino la escena de otro modo. En fin, como usted dice, estaba hecho.

DAMUS
Sí. ¿Cómo se siente, amigo presidente Mausi?

MAUSI
Un pez fuera del agua lo pasaría mejor. No es cuestión de principios, se lo aseguro. Al escoger la carrera de político, no ignoraba el mecanismo… Pero se supone que uno debe conocer las reglas del juego.

DAMUS
Básicamente, sí. Las variantes son impuestas por la necesidad.

MAUSI
El parque está rodeado por un cordón policiaco. En principio, como medida de seguridad. Nadie puede entrar… ni salir. ¿Comprende? Bastaría una orden para que lo aprehendieran inmediatamente.

DAMUS
Supongamos que así fuera. ¿Está usted seguro de que soy Damus y no uno de sus dobles? A lo mejor el verdadero yo está atendiendo sus asuntos en el medio oriente, disfrazado de árabe o israelita. ¿Me cree tan estúpido, presidente Mausi?

MAUSI
Podría verificarlo.

DAMUS
¡Oh, vamos! ¿Quiere cambiar el mundo? Le aconsejo que deje las cosas como están. Nada ocurre porque sí, sin una causa justificada. Hay leyes y un ritmo universal… ¿Qué pasaría si intentara detener la rotación de la tierra..? Los mares, libres de la fuerza de gravedad, se saldrían de sus cuencas.

MAUSI
Pero usted es un hombre. Un animal de cuatro patas, carnívoro, con tripas y mollera; como yo, igual que millones.

DAMUS
Es verdad. Con cabeza, tronco y extremidades; huesos, carne y piel. Eso me hace mortal, como a usted o cualquiera.

MAUSI
¿Entonces..?

DAMUS
Tengo dinero y poder. ¿No es suficiente? Está conmigo, aquí, en este momento, porque yo lo quiero. La República de Runia tiene en usted al nuevo presidente, porque así lo consideré necesario. ¿Qué más desea?

MAUSI
Hacer una pregunta. ¿Qué pasaría si no acepto el cargo?

DAMUS
Nada.

MAUSI
¿Quiere decir que no estoy obligado?

DAMUS
No.

MAUSI
No entiendo. Entonces, ¿por qué yo?

DAMUS
No es fácil de explicar. Como si le preguntara: ¿Prefiere un patrón, una sociedad anónima o una potencia extranjera?

MAUSI
Olvidó mencionar la libertad.

DAMUS
Una utopía, amigo Mausi. Seamos realistas. ¿Para qué le serviría? Tiene lo que desea. La oportunidad de hacer por su pueblo, lo que éste desea de usted. ¿No es suficiente?

        SLIDE: SALA DEL CONSEJO. DÍA.

        DAMUS sentado. No se mueve. MAUSI de pie, sobre el traste de madera.

MAUSI
Amados conciudadanos, juro solemnemente, como presidente constitucional de la República de Runia, preservar los derechos de igualdad, libertad y fraternidad. Es la primera vez que un candidato de la oposición…

        SLIDE: CALLE DESIERTA. DÍA.

MAUSI
En este primer año de gobierno, la oposición se ha valido del terror y la violencia para minar la voluntad del pueblo. Pido a ustedes, conciudadanos, me ayuden a restablecer…

        Se escucha una explosión y disparos.

      SLIDE: CALLE DESIERTA. NOCHE.

MAUSI
Afortunadamente, mi restablecimiento fue total. El atentado que sufrí hace un año, sólo demuestra que la violencia debe ser combatida con la violencia. ¿Es que no pueden ser gobernados de otro modo..? (TRANS.) Decreto el Estado de Sitio en todo el país por tres años. Queda  nulo todo derecho…

        SLIDE: SALA DEL CONSEJO. DÍA.

MAUSI
Todo derecho conlleva una obligación. La mía, es velar por vosotros… ¡¿Cuál es la vuestra?! A un año del fin de mi mandato, me dirijo a vosotros, pueblo… Blabla, blablablá-blablá. ¡Blablá!

        Aplausos. Baja del traste y se sienta.

        SLIDE: PARQUE PÚBLICO. DÍA.

DAMUS
Lo felicito, presidente Mausi.

        MAUSI
        ¿Por qué?

DAMUS
Nuestras fábricas y plantaciones jamás habían llegado a un nivel tan alto de producción.

        MAUSI
        Runia carece de lo necesario.

DAMUS
¡Las ganancias han sido fabulosas!

        MAUSI
        Estamos al borde de la guerra civil.

DAMUS
Estoy pensando en su reelección, ¿sabe?

        MAUSI
        El descontento es total entre el pueblo.

DAMUS    
He entrado en pláticas con la vecina República Libre. Tienen inagotables minas auríferas.

        MAUSI
        Hemos desbaratado un completo plan de invasión.

DAMUS
¿Se imagina lo que sería eso?

        MAUSI
        Los atentados y complots se suceden peligrosamente.

DAMUS
Estaríamos a un paso de dominar el continente.

        MAUSI
        La moneda está devaluada y el poder adquisitivo ha subido.

DAMUS
Quiero contar con usted para la empresa.

        MAUSI
        El hambre es problema nacional.

DAMUS
El dinero no lo es todo, amigo Mausi.

        MAUSI
        El ejército se divide peligrosamente.

DAMUS
Dominaremos desde adentro, sin disparar un solo tiro. ¿Qué le parece?

        MAUSI
Cuento con trescientos sesenta y cinco días para salvar a mi pueblo y la cabeza.

DAMUS
Las grandes empresas se planean en la sombra.

        MAUSI
Voy a prohibir inmediatamente que salga un producto más a sus bodegas. ¡Se acabó!

DAMUS
(PAUSA) ¿He escuchado bien, presidente Mausi?

MAUSI
Perfectamente, señor Damus.

DAMUS
¿A un año de su reelección?

MAUSI
Sí, denunciaré inmediatamente a la Liga de las Naciones tal atrocidad. He sido débil y un títere en sus manos, pero se acabó, señor Damus. El mundo sabrá sobre esto, se lo juro.

DAMUS
¿Y cree que valga la pena?

MAUSI
Si el pueblo quiere mi sangre, la tendrá, porque soy culpable de traición; pero antes de que suceda, habré acabado con usted y toda su colección de dobles exóticos. (LLAMA) ¡Guardias! Acompañen al señor Damus a la frontera.

DAMUS
Comete una locura, presidente Mausi.

MAUSI
Me encargaré personalmente de que no vuelva a poner un pie en la República de Runia. Buenas tardes, señor Damus.

        SLIDE: INTERIOR. SALA DE MAUSI. DÍA.

        DAMUS ha salido. Entra ELIA. Trae taza de café.

ELIA
¿Con leche?

MAUSI
No, cariño. Ni leche ni azúcar. El café se bebe amargo. (PAUSA) Hacía  mucho tiempo que no disfrutaba de la paz del hogar. Cuatro años… Y sin embargo, parece una vida. ¿Dónde te habías metido, Elia?

ELIA
Por aquí y por allá. Los últimos tiempos han sido difíciles. También la esposa de un presidente debe hacer algo por su pueblo, ¿no te parece?

MAUSI
Mil cuatrocientos cuarenta días en que casi no he sabido de ti… ¿Cómo estás?

ELIA
Bien, creo. ¿Y tú?

MAUSI
He perdido pelo.

ELIA
Te ves bien.

MAUSI
Igual tú. ¿Y los muchachos?

ELIA    
Ana dejó un mensaje para ti.

MAUSI
¿Sí?

ELIA

Sí. “Dile a papá que lo quiero”.

MAUSI
Y te viste obligada a darle las llaves del auto, por supuesto.

ELIA
No. Tiene uno propio ahora.

MAUSI
Entiendo. ¿Y Lucio?

ELIA    
Arriba, en su cuarto. No toco más el Derecho Comparado ni las revistas deportivas. Se ha consagrado a la meditación. Un gurú, llegado directamente de la India -vía Nueva York-, lo ha iniciado y lo asiste.

MAUSI
Comprendo. Voy a echarle un vistazo.

ELIA
No, Mausi… Me rogó que no los interrumpiéramos. La disciplina es muy rigurosa. Sed les pasa alimentos por una abertura especial en la puerta…

MAUSI
¡Ah..! Dile que me vea un día de estos, ¿quieres?

ELIA
Se lo diré.

        Pausa. Bebe el café. Se acerca a ELIA.

MAUSI
¿Sabes que tengo que declarar en la Liga de las Naciones?

ELIA
Sí. Algo de eso oí.

MAUSI
Quiero que vengas conmigo.

ELIA
Lo siento, Mausi. Tengo comprometido todo mi tiempo con la esposa del General Huno… Obras benéficas, tú entiendes.

MAUSI
Por supuesto, Elia. No te preocupes.

ELIA
Lo lamento.

MAUSI
También yo. Eres lo único que creo tener.

        ELIA sale.

        SLIDE: CALLE DESIERTA. NOCHE.

        El reflector cenital que simula la luz del farol. Lo demás en penumbra.

MAUSI
Durante cada noche de muchas, dejé sin pasador la puerta, las zapatillas al pie de la cama, los libros de cabecera -Pinocho, Kama Sutra, Selecciones del Reader's Digest-, la toalla amarilla, la Haffner de Mozart, la cafetera eléctrica y la planta hindú que florece una vez cada trescientos sesenta y cinco días… (PAUSA) Un café negro. Traté de recordar la historia una vez más… “Un día, unos hombres altos y rubios que llegaron en caballos de acero, empezaron a abandonar la tierra sembrada con cadáveres de máquinas. Sólo quedaron las aspas en cruz…” ¡Estoy seguro de que era algo parecido! (PAUSA) Finalmente, eché pasador y doble llave…

        SLIDE: SALA DEL CONSEJO. DÍA.

MAUSI, inmóvil. Después de una pausa, entran EL PRESIDENTE y el VICEPRESIDENTE, los cuales se sientan sobre el traste.

PRESIDENTE
Soy el Presidente de la Liga de las Naciones.

VICEPRESIDENTE
Yo, el Vicepresidente.

PRESIDENTE
Siéntese, por favor.

        MAUSI busca en qué sentarse.

PRESIDENTE
Olvídelo.

        Pausa. Los dos estudian cuidadosamente a MAUSI.

PRESIDENTE
¿Es usted religioso?

MAUSI
Creyente. Hay un Dios, es innegable.

PRESIDENTE
¿Fue primero el huevo o la gallina..?

VICEPRESIDENTE
¿El gas o la electricidad..?

PRESIDENTE
A lo largo de millones de años, los hombres hemos tratado de responder a esas preguntas. ¿Puede usted?

VICEPRESIDENTE
Nuestra obra, comparada con la obra universal, es como un grano de arena en el desierto.

PRESIDENTE
Algo así, proporcionalmente, como Runia lo es del resto del mundo. ¿Es usted el presidente de esa república?

MAUSI
En efecto. He elevado mi queja a este máximo tribunal.

PRESIDENTE
Runia. Estado republicano. Capital, Runia. Trece millones y medio de habitantes. 89,382 kilómetros cuadrados de extensión. Limitado al Norte por la República Libre. Virtualmente, excepto por la garganta del Norte, rodeado por el océano. Su forma de pera le ha valido ser comúnmente llamado: La Península Verde. Principales productos de exportación: Petróleo, banano, hule, café y minerales. Sistema de gobierno democrático. Elecciones populares. Un presidente… (TRANS.) ¿Correcto, Presidente Mausi?

MAUSI
No, Excelencia. Runia, estado republicano propiedad de Damus…

VICEPRESIDENTE
¡Protesto!

PRESIDENTE
¡Ha lugar! Ruego a usted, Presidente Mausi, aferrarse a los hechos exactos y autorizados.

MAUSI
Hice un juramento, Excelencia.

PRESIDENTE
Prosiga.

MAUISI
Los datos referentes a extensión territorial y número de habitantes, son exactos; al igual que sus principales productos de exportación. Pero…

VICEPRESIDENTE
¡Protesto!

PRESIDENTE
¡Ha lugar!

VICEPRESIDENTE
El Presidente Mausi presupone.

MAUSI
Afirmo, que es diferente

PRESIDENTE
¡Prosiga!

MAUSI
Pero, decía, su sistema de gobierno dista mucho de ser democrático. Las elecciones populares, el presidente, hasta el gato de la cocinera; todo es una farsa. Es instituido en forma anticonstitucional por Damus…

        Pausa. Los dos funcionarios se miran. MAUSI inmóvil.

MAUSI
Pido la intervención de la Liga de las Naciones y su Máximo Tribunal, y un castigo ejemplar para ese comerciante. Desde ya me someto al fuero de tan digno jurado, ya que soy cómplice y, por lo tanto, traidor a la patria.

        Pausa. Se miran nuevamente los funcionarios.

PRESIDENTE
Presidente Mausi, este Tribunal Supremo de las Naciones, acusa recibo de la denuncia.

VICEPRESIDENTE
El caso será debidamente estudiado y el veredicto inapelable.

PRESIDENTE
Se levanta la sesión. Nos retiramos. Usted puede hacer lo mismo…

        MAUSI inicia mutis.

PRESIDENTE
¡Después de nosotros!

        Los funcionarios salen.

        SLIDE: DESPACHO PRESIDENCIAL. DÍA.

MAUSI pensativo, mira por la ventana. Entra el GENERAL HUNO. Se cuadra y saluda.

GEN HUNO
A sus órdenes, señor presidente.

MAUSI
Siéntese, por favor, general Huno.

GEN HUNO
Después de usted, señor…

        MAUSI le indica el sillón. GENERAL HUNO se sienta. Pausa.

MAUSI
Puedo confiar plenamente en usted, ¿no es así?

GEN HUNO
Por supuesto, señor presidente.

MAUSI
En cosas del estado, me refiero. Es usted el único oficial -y lo digo con total convencimiento- que no ha intentado adueñarse del poder… Lo felicito. Tiene usted tantas cualidades como gusto.

GEN HUNO
¿Gusto..?

MAUSI
Perdón, general. ¿Debo pedirle antes su confianza y discreción?

GEN HUNO
Las tiene usted, señor.

MAUSI
Lo sé, gracias… Decía que, afortunada o desafortunadamente -ya no lo sé-, es la esposa del presidente lo que le ha interesado…

        El GENERAL HUNO se pone de pie.

GEN HUNO
¡Señor!

MAUSI
Podría hacerlo ejecutar por menos que eso, general Huno… (PAUSA CORTA. TRANS.) Siéntese, por favor… Gracias. (PAUSA) La situación de la república es sumamente delicada y merece toda nuestra atención. De momento nos dedicaremos exclusivamente a ella… Lo otro, doloroso por cierto, puede esperar.

GEN HUNO
Señor…

MAUSI
Eso es traición y de eso vamos a hablar. Pero, cada cosa a su tiempo.

      MAUSI se inclina y presiona un botón imaginario sobre su escritorio.

      SLIDE: MAPA DE LA REPÚBLICA DE RUNIA.

MAUSI
Como Ministro de la Guerra, general, no ignora que nuestra península verde es muy codiciada por las potencias extranjeras. Prueba de ello, es la frustrada invasión de los libres, en el Norte… La situación del país es desastrosa. Estamos al borde de un polvorín. Es nuestra fortaleza, pero puede convertirse en tumba. De eso quiero hablarle…

Se apaga la luz de la escena, quedando las siluetas recortadas contra el slide. MAUSI sigue accionando, pero no escuchamos o que dice. Sonido de motores, botas sobre el pavimento, redoble de tambores; todo entremezclado.

SLIDE: FORMACIÓN DE SOLDADOS;
SLIDE: TANQUES;
SLIDE: BOTAS DE SOLDADOS;
SLIDE: ORUGAS DE TANQUES;
SLIDE: FORMACIÓN DE AVIONES.

Lo anterior, para sugerir la movilización general del ejército. Finalmente:

SLIDE: MAPA DE LA REPÚBLICA DE RUNIA.

El sonido sale, cuando se ilumina la escena.

MAUSI
Eso es todo, general.

El GENERAL HUNO se pone de pie. MAUSI presiona nuevamente el botón.

SLIDE: DESPACHO PRESIDENCIAL. DÍA.

MAUSI
¿Cuento con usted, general?

GEN HUNO
Incondicionalmente, señor.

GENERAL HUNO saluda y sale. Después de una pausa, MAUSI presiona otro botón. Pausa. Entra DAMUS.

DAMUS
Buenas tardes, presidente Mausi.

MAUSI
¿Usted..?

DAMUS
Vi la puerta abierta. Le ruego me disculpe.

MAUSI
¡Señor Damus!

DAMUS
¿Puedo sentarme?

        Pausa. DAMUS se sienta.

DAMUS
Hay mucho movimiento en palacio… Parece que se prepara algo en grande.

MAUSI
¿Cómo llegó hasta aquí?

DAMUS
En medio del barullo. Alguien como yo pasa desapercibido en cualquier parte.

MAUSI
¿Qué desea?

DAMUS
Hablar… No, no se ría. Deseo hablar, simplemente. De cualquier cosa. ¿Qué importa? ¿No es cómico nuestro siglo? Luz eléctrica, telégrafo, teléfono, satélites; los adelantos que usted pueda imaginar para la comunicación… (PAUSA. TRANS.) Nunca quise comprar una república, Me fue legada, porque sí. Como un pañuelo, un libro, una enfermedad, una casa, una fábrica. He tenido caprichos extravagantes, si se quiere; pero jamás uno como ese. Créame.

MAUSI
El problema está en manos de la Liga de las Naciones. El Tribunal Supremo…

DAMUS
No sea iluso, amigo Mausi. Yo soy el Tribunal Supremo. ¿Hay algo que no pueda comprarse?

MAUSI
La libertad, señor Damus.

DAMUS
Una utopía, amigo Mausi. Seamos realistas. ¿Para qué le serviría la libertad? ¿Se come, se usa, se vende..? Tiene lo que deseaba. La oportunidad de hacer por su pueblo lo que éste espera de usted. ¿No es suficiente?

MAUSI
En otra ocasión me dijo lo mismo. Le creí. ¿Ve hasta dónde estoy hundido?

DAMUS    
El saber evadir un pantano, es una habilidad que se aprende sólo salvándose de morir en uno… Y esto, si se es lo suficientemente listo para no cometer dos veces la misma torpeza.

MAUSI
¿Quién es usted realmente?

DAMUS
Hoy, un turista americano que viene a gastar sus dólares.

        Se pone de pie.

DAMUS
Hasta luego, señor presidente.

        Inicia mutis. MAUSI hace el intento de hablar por teléfono.

DAMUS
¡Ah, me olvidaba! Han cortado el teléfono. Las múltiples llamadas de larga distancia a la Liga de las Naciones, recargaron el tabulador. Cuidaré que arreglen eso. Buenas tardes.

        Sale DAMUS. MAUSI inmóvil.

        SLIDE: INTERMEDIO.





        SLIDE: EXTREMIDADES.

EXTREMIDADES:

        SLIDE: DESPACHO PRESIDENCIAL. DÍA.

        DAMUS y MAUSI, en la misma posición de la parte anterior.

MAUSI
¿Quién es usted realmente?

DAMUS
Hoy, un turista americano que viene a gastar sus dólares a Runia; mañana, un paria que no tiene que comer… Soy hábil con los disfraces, no lo olvide. Hasta luego, señor presidente.

MAUSI
¡Espere!

DAMUS
Lo lamento, estoy en un tour y no quiero perderme la visita a las pirámides precolombinas… Lo único que me molesta es el guía. ¿No le parece el inglés un idioma para hablar con las máquinas?

        DAMUS sale.

        SLIDE: CAMPO ABIERTO. DÍA.

MAUSI mira a la distancia. Sonido de motores. Entra el GENERAL HUNO.

MAUSI
¿Se comportan correctamente nuestros soldados, general Huno? Hace un momento, me pareció que se dirigían hacia este puesto.

GEN HUNO
Todo está bien, señor presidente. Ocurre que todo el mundo quiere verlo de cerca, tocarlo…

MAUSI
¿Es que la locura se ha apoderado de Runia..? ¿Ha visto las calles? La gente ríe, canta, baila…

GEN HUNO
Le juro que hasta yo estoy sorprendido. En teoría, se sabe que un país pertenece al pueblo; pero, en la práctica… ¡es increíble!

MAUSI
Se ha logrado, gracias a hombres como usted, general.

GEN HUNO
Sólo cumplo órdenes, señor.

MAUSI
Lo he dicho siempre. ¿Cómo es que no ambiciona el poder?

GEN HUNO
Soy un soldado de carrera. Además, no sabría cómo entendérmelas. No creo que se pueda gobernar con la espada en la mano y una cruz en la otra.

MAUSI
Entiendo. La fuerza y la fe mueven montañas, pero no dan de comer a un pueblo…

GEN HUNO
¿Ve usted el tanque, señor..? Se ha salido de la formación, sólo para verlo con los binoculares.

MAUSI
Haré una visita a cada cuartel. Quiero felicitarlos personalmente. (PAUSA) Pero, volvamos a la ciudad, general. Basta por hoy.

GEN HUNOI
Sí, señor presidente.

        GENERAL HUNO saluda y sale.

      SLIDE: INTERIOR. SALA MAUSI. NOCHE.

      ELIA entra. Trae taza de café.

ELIA
¿Quieres café?

MAUSI
No, gracias. Elia. He descubierto que me descompone el estómago. Deberías dejar de tomarlo también.

ELIA    
Me calma los nervios.

MAUSI
He recordado la historia, ¿sabes? La del café: “Un día, uno hombres altos y rubios que habían legado en caballos de acero, cual manga de langostas, arrasaron nuestros cafetales. Sólo cuando no quedaba un grano de oro, se iban, para repetir la historia en otros rumbos. Tiempo después, cuando ya la tierra estaba enferma o muerta, llegaron en grupos reducidos. Se decían portadores de regalos. Trocaron el grano dorado por baratijas, alianzas y convenios. No se fueron más.” (PAUSA) ¿Sabes que desde que recordé la historia -y estoy seguro que era algo así-, amo más mi estatura y el color de mi pelo y de mis ojos...? Me gustaría decírselo a los muchachos. ¿Dónde están?

ELIA    
Ana se fue sin decir una palabra.

MAUDSI
Comprendo. ¿Y Lucio?

ELIA
Lo encontré muerto en su cuarto.

MAUSI
Lo siento.

ELIA
Yo también, Mausi. Era todo lo que creía tener. Pero, algún día iba a ocurrir, ¿verdad? No somos eternos. El gurú se marchó hace unas semanas.

MAUSI
Entiendo.

ELIA
El doctor dijo que fue un infarto al miocardio. Yo sé que murió de impotencia. (PAUSA) ¿Alguna novedad?

MAUSI
No más Estado de Sitio.

ELIA
Eso oí.

MAUSI
El pueblo está de fiesta.

ELIA
Escuché los cantos y las risas. ¿Qué les diste?

MAUSI
Su patrimonio. Voy a verlos. ¿Me acompañas?

ELIA
No, Mausi. Ya no sabría como estar contigo. Han sido casi cinco años, ¿te imaginas?

MAUSI
Demasiado tiempo.

ELIA    
Toda una vida. Adiós, Mausi.

MAUSI
Adiós, Elia.

        ELIA sale.

        SLIDE: DESPACHO PRESIDENCIAL. DÍA.

        Entra el GENERAL HUNO. Se planta frente a él.

GEN HUNO
Disculpe, señor presidente.

MAUSI
General Huno, pase usted.

GEN HUNO
Nuestra Central de Comunicaciones, acaba de remitirme un mensaje del Tribunal Supremo…

MAUSI
¿Y..?

GEN HUNO
Léalo usted mismo, señor.

        Le entrega el mensaje. MAUSI lee. Se sienta demudado.

GEN HUNO
Debe tratarse de un error…

MAUSI
No, general. Es como si quisiéramos impedir que la tierra siga rotando. Los mares, libres de la fuerza de gravedad, saltarían de las cuencas…

GEN HUNO
Pero usted es un hombre.

MAUSI
Un animal de cuatro patas, carnívoro, con tripas y mollera. Cabeza, tronco y extremidades; huesos, carne y piel… Eso me hace vulnerable, como a usted o cualquiera.

GEN HUNO
¿Entonces..?

MAUSI
Cumpla con su deber, general. Esta visto que el sueño de nuestros abuelos seguirá siendo eso: un sueño.

GEN HUNO
Como mande, señor presidente.

        Los dos inmóviles.

        SLIDE: SALA DEL CONSEJO. DÍA.

        Entran el PRESIDENTE y el VICEPRESIDENTE. Se sientan.

PRESIDENTE
Soy el Presidente del Tribunal Supremo.

VICEPRESIDENTE
Yo, el Vicepresidente.

PRESIDENTE
Siéntense, por favor.

        Los dos buscan en qué hacerlo.

PRESIDENTE
Olvídenlo.

        Pausa. Los dos funcionarios estudian a MAUSI cuidadosamente.

PRESIDENTE
Dios creó al hombre.

VICEPRESIDENTE
Borremos de la faz de la tierra al animal que piensa, ¿sigue existiendo Dios?

MAUSI
Sí, en cada cosa que es obra suya.

PRESIDENTE
¿Y si no hubiera nada?

GEN HUNO
¡Protesto!

VICEPRESIDENTE
¡Ha lugar!

GEN HUNO
Su Excelencia, presupone.

PRESIDENTE
Trato de establecer plenamente la filiación del acusado.

VICEPRESIDENTE
Prosiga.

PRESIDENTE
Supongamos que haya una destrucción total. ¿Sigue existiendo Dios?

MAUSI
Sí, en la nada; porque lo negativo también es.

PRESIDENTE
De acuerdo a esa hipótesis, ¿el hombre sería positivo?

MAUSI
Si lo quiere llamar así…

PRESIDENTE
Fuerzas iguales se repelen. Las opuestas se atraen. Física pura, acusado…

GEN HUNO
¡Protesto!

VICEPRESIDENTE
¡No ha lugar!

PRESIDENTE
Trato de establecer plenamente la ideología del acusado.

VICEPRESIDENTE
Prosiga.

PRESIDENTE
Si Dios está en todas partes, siendo positivo, se repele con el hombre. So, por el contrario, está en la nada, es negativo…

MAUSI
¡Eso es juego de palabras!

PRESIDENTE
De acuerdo. Dios está fuera o dentro de nosotros, según el caso.

MAUSI
Como idea, sí.

PRESIDENTE
¡Ha confesado!

GEN HUNO
¡Protesto!

VICEPRESIDENTE
Se levanta la sesión. Receso de diez minutos, para deliberar. Pueden retirarse…

      MAUSI y GENERAL HUNO inician mutis.

VICEPRESIDENTE
¡¡Después de nosotros!!

        Salen los dos funcionarios.

        SLIDE: CELDA CON REJAS. NOCHE.

El reflector cenital. Simula un rayo de luz que entra por la ventana. Todo lo demás en penumbra.

GEN UNO
Señor Presidente…

MAUSI
No más, general. Ayer se cumplió el plazo. Cinco años… Se dice fácil, ¿verdad?

GEN HUNO
Esto es una injusticia, señor. Juro que lo sacaré de aquí.

MAUSI
¿Para qué..? Antes vivía tratando de recordar. Hoy es diferente. Me han condenado a la espera… (PAUSA) ¿Qué es de mi pueblo?

GEN HUNO
Intervinieron las fábricas y las minas. En las plantaciones hay jornadas de veinte horas de trabajo. Espero una orden suya para actuar. El ejército de Runia está presto.

MAUSI
¿Han encontrado a Damus?

GEN HUNO
Aún no, señor.

MAUSI
Es necesario que lo vea… Es poderoso, un maestro del disfraz. No se deje levar por su apariencia.

GEN HUNO
Lo tendré presente, señor.

MAUSI
Se acabó, general. Me encontrarán culpable. Confesar que me creen, sería denunciar públicamente la existencia de otras repúblicas de Runia con sus trusts, sociedades anónimas y propietarios… Se les vendría abajo todo el mecanismo que mueve nuestro siglo.

GEN HUNO
No debemos darnos por vencidos, señor. Quedan dos caminos. La resistencia armada o la declaración del tal Damus…

MAUSI
Lo primero, representaría la destrucción total de la República. Hasta ahora, ni un sólo país del orbe se ha manifestado de nuestra parte. En cuanto a Damus, empiezo a dudar si…

GEN HUNO
¿Entonces..?

MAUSI
La sentencia será dictada mañana. Esperemos.

GEN HUNO
Pero…

MAUSI
Es una orden, general Huno.

GEN HUNO
Sí, señor.

        GENERAL HUNO saluda y sale. Entra ELIA. Trae taza de café.

ELIA
Pensé que querrías café.

MAUSI
No Elia, gracias. Me impide dormir.

ELIA
¿Cómo te sientes?

MAUSI
Bien. ¿Y tú?

ELIA    
Engordé un poco.

MAUSI
Te ves bien.

ELIA
Igual tú… Traigo un mensaje de Ana.

MAUSI
Debe ser ya una mujer.

ELIA
Te envía las llaves del auto.

MAUSI
¿Ahora..?

ELIA
Tuvo  miedo a la velocidad.

MAUSI
Demasiado tarde.

ELIA
(UNA PAUSA) Bien, me voy… ¿Sabes que me eligieron presidenta de la Sociedad de Obras Benéficas?

MAUSI
Supongo que me acompañarás mañana.

ELIA
Lo siento, Mausi. Tengo comprometido todo mi tiempo. Con la esposa del General Huno.

MAUSI
Por supuesto, Elia. No te preocupes.

ELIA
Suerte.

MAUSI
Igual para ti.

        ELIA sale.

        SLIDE: SALA DEL CONSEJO. DÍA.

MAUSI sentado sobre el traste. Su posición es la de un feto. Entran el PRESIDENTE y el VICEPRESIDENTE, colocándose de espaldas al público.

PRESIDENTE
Soy el Presidente del Jurado.

VICEPRESIDENTE
Yo, el Vicepresidente.

PRESIDENTE
El honorable Tribunal Supremo ha revisado su caso, señor Mausi.

VICEPRESIDENTE
Levanté un acta.

PRESIDENTE
UN caso sin precedentes, que ha merecido la atención mundial. Se constituyó un jurado internacional, formado por personalidades de la política, el arte, el deporte y la vida pública.

VICEPRESIDENTE
Le adjuntaremos lista autografiada.

PRESIDENTE
Después de doce días con sus noches de deliberaciones, hemos legado a un veredicto.

VICEPRESIDENT
Inapelable.

PRESIDENTE
Señor Mausi, este jurado ante la acusación de traición a la patria, lo declara inocente.

        MAUSI se pone de pie.

PRESIDENTE
Por lo tanto, la acusación se retira, quedando nulos todos los procedimientos.

VICEPRESIDENTE
Las costas judiciales, que ascienden a doce millones, serán absorbidas por el Estado.

PRESIDENTE
Se le devuelven sus títulos, propiedades y beneficios. Su retrato ocupará lugar de honor en el Salón de Hombres Ilustres a la Patria.

VICEPRESIDENTE
El pintor oficial empezará a trabajar mañana en el sanatorio.

        Los funcionarios salen.

        SLIDE: SALA SANATORIO NEUROSIQUIÁTRICO. DÍA.

        MAUSI de pie, inmóvil. Entra DAMUS.

DAMUS
Lo siento.

        MAUSI
        ¿Por qué?

DAMUS
Nuestras fábricas y plantaciones jamás habían llegado a semejante nivel de producción.

        MAUSI
        Runia carece de lo necesario.

DAMUS
Las ganancias fueron fabulosas.

        MAUSI
        Estamos al borde de la revolución.

DAMUS
Había pensado en su reelección.

MAUSI
      El descontento del pueblo es evidente.

DAMUS
Tendré que esperar un poco. Respecto a la compra de la República Libre, quiero decir. Tienen inagotables minas de oro.

        MAUSI
        Desbaratamos a los libres.

DAMUS
¿Se imagina lo que sería eso?

        MAUSI
        La moneda sigue bajando. Los precios suben.

DAMUS
Estaríamos a un paso del dominio continental.

        MAUSI
        Los atentados y complots se suceden peligrosamente.

DAMUS
Me hubiera gustado contar con usted para la empresa.

        MAUSI
        El hambre es problema nacional.

DAMUS
Menos mal que el dinero no lo es todo.

        MAUSI
        El ejército se divide…

DAMUS
Dominar desde adentro, sin disparar un sólo tiro. ¿Qué le parece?

        MAUSI
        La historia del café… ¡Si pudiera recordarla!

DAMUS
Las grandes empresas se planean en la sombra.

        MAUSI
“Un día, unos hombres altos y rubios…” ¡Estoy seguro de que era algo así..!

DAMUS
Lo recordará, amigo Mausi. No se preocupe.

MAUSI
¿Quién es usted, realmente?

DAMUS
Hoy, un médico del sanatorio; mañana, el pintor oficial de su retrato; al semana próxima un enfermo esquizofrénico… No olvide que soy maestro en el arte del disfraz… Bien, lo dejo. Procure descansar. Pronto estará bien. Son cosas que pasan.

MAUSI
Sí…

DAMUS
Hasta luego, Mausi.

MAUSI
Hasta luego, Damus.

        SLIDE: FIN.